¿Tu perro tiene frío por la noche? Cómo saberlo y qué hacer

Llega el otoño, bajan las temperaturas y tu perro, que en verano dormía panza arriba como una estrella de mar, de repente se convierte en un cruasán. ¿Es solo una postura o está pasando frío?

Los perros no pueden decirnos «oye, ¿subimos un poco la calefacción?», pero sí nos lo cuentan con el cuerpo. En esta guía te explicamos qué señales mirar, qué perros son más frioleros y qué puedes hacer en casa para que duerma calentito.

¿Qué perros tienen más frío?

No todos los perros llevan igual el invierno. Un husky y un chihuahua viven el mes de enero de formas muy distintas. En general, pasan más frío:

  • Los perros pequeños y miniatura, como chihuahuas, yorkshires, pinschers o caniches toy.
  • Los de pelo corto o fino, o sin subpelo, como galgos, whippets o podencos.
  • Los perros muy delgados, con poca grasa corporal.
  • Los cachorros y los perros mayores, que regulan peor su temperatura.

Si tu perro entra en uno o varios de estos grupos, merece la pena estar un poco más pendiente cuando lleguen las noches frías.

Señales de que tu perro tiene frío

Estas son las pistas más habituales:

  • Tiembla, sobre todo al irse a dormir, al despertarse o al volver del paseo.
  • Se hace una bola muy apretada, con el hocico escondido entre las patas o debajo de la cola.
  • Tiene las orejas, las patas o la punta de la cola frías al tocarlas.
  • Busca fuentes de calor: se pega al radiador, se mete entre tus piernas o se cuela debajo de la manta del sofá.
  • Cambia mucho de postura por la noche o se levanta y se vuelve a tumbar varias veces.
  • No quiere salir a la calle o, al volver del paseo, va directo a su cama a acurrucarse.

Ojo: temblar no siempre significa frío. Los perros también tiemblan por nervios, por emoción o por otros motivos. Si tu perro tiembla estando en casa y calentito, si lo ves decaído o si algo te preocupa, consulta con tu veterinario.

Cómo saber si tiene frío al dormir: fíjate en la postura

La forma en que duerme tu perro dice mucho de cómo está:

  • Bola apretada, hocico escondido: está conservando calor. Si además tiene las orejas frías, probablemente le vendría bien algo más de abrigo.
  • De lado, con las patas estiradas: está a gusto y a buena temperatura.
  • Panza arriba, patas al aire: está tan cómodo (y tan calentito) que no le importa enseñar la barriga.
  • Metido bajo mantas o cojines: muchos perros pequeños lo hacen por gusto, pero en invierno también es una forma de buscar calor.

8 ideas para que tu perro duerma calentito

1. Sepáralo del suelo frío

En muchas casas españolas el suelo es de baldosa o gres, y en invierno está helado. Una cama con buena base acolchada, o colocada sobre una alfombra, marca la diferencia frente a dormir directamente sobre el suelo.

2. Aleja la cama de puertas y ventanas

Las corrientes de aire son el enemigo número uno de una buena siesta. Busca un rincón resguardado, lejos de la puerta de la terraza y de ventanas que no cierran del todo bien.

3. Dale una manta para taparse

A muchos perros les encanta enterrarse bajo una manta, y en invierno aún más. Déjale una manta suave en su cama que pueda usar como quiera: para tumbarse encima, para enrollarse o para meterse debajo. La Mantita Nube tiene una cara de borreguito esponjoso y otra de franela suave, y viene en tres tallas (XS, S y M) para que encaje en su cama o en el sofá. Lo importante es que pueda salir de debajo cuando quiera; no lo envuelvas ni le cierres la manta alrededor.

4. Una cama con bordes o un rincón para acurrucarse

Los perros pequeños suelen dormir enroscados. Las camas con borde, tipo nido o donut, les permiten apoyarse y hacerse una bolita a gusto. Nuestra Cama Sofá Nube, por ejemplo, tiene bordes acolchados para apoyar la cabeza. Otra opción es añadir un cojín o una almohada pequeña en su cama para que tenga dónde apoyar la cabeza, como la Almohada Luna, con forma de luna creciente y pensada para perros pequeños y gatos.

5. Mueve el esqueleto antes de dormir

Un paseo o un rato de juego por la tarde le ayuda a llegar a la noche con ganas de descansar. Eso sí, evita que se acueste mojado: si ha llovido, sécalo bien con una toalla, sobre todo la barriga y las patas.

6. Abrigo para la calle (y ropa en casa solo si le gusta)

Para los paseos de invierno, un abriguito cómodo es buena idea en perros pequeños o de pelo corto. En casa no suele hacer falta. Si le pones un jersey o un pijama para dormir, que sea de su talla, que no le apriete y que lo tolere sin problema. Muchos prefieren una manta de la que pueden salir.

7. Cuidado con las fuentes de calor

Nada de dejarle dormir pegado a estufas o radiadores ni de usar mantas eléctricas pensadas para personas. Si quieres usar una esterilla térmica, que sea específica para mascotas y sigue siempre las instrucciones del fabricante.

8. No te olvides de la temperatura de casa

No hace falta tener la calefacción a tope. Basta con que la estancia donde duerme no se quede helada de madrugada. Si en tu casa la temperatura baja mucho por la noche, elige para su cama la habitación más resguardada.

¿Y los gatos?

Los gatos son expertos en encontrar el sitio más calentito de la casa: el rayo de sol, el hueco encima del router, tu jersey recién quitado… Casi todos estos consejos también sirven para ellos: una cama lejos de corrientes, algo suave donde acurrucarse y, si les gusta, un sitio un poco elevado.

Preguntas frecuentes

¿A qué temperatura tiene frío un perro?

Depende mucho del tamaño, el tipo de pelo, la edad y la costumbre de cada perro. Más que fijarte en el termómetro, fíjate en las señales: temblores, postura muy encogida, orejas y patas frías o si busca calor por todas partes.

¿Es bueno tapar a mi perro con una manta por la noche?

Si le gusta, sí. Déjale la manta a su alcance y que sea él quien decida si se mete debajo o no. No lo envuelvas ni lo dejes atrapado: tiene que poder salir cuando quiera.

¿Mi perro necesita ropa para estar en casa?

Normalmente no. Con una cama cómoda, lejos de corrientes, y una manta suele ser suficiente. La ropa es más útil para los paseos en días fríos, sobre todo en perros pequeños o de pelo corto.

¿Cuándo debo preocuparme si mi perro tiembla?

Si tiembla aunque esté en un sitio calentito, si el temblor dura mucho o si lo acompaña algo más (está decaído, no come, se queja), no esperes: llama a tu veterinario.